EL SISTEMA INMUNOLÓGICO. ALIMENTOS QUE LE BENEFICIAN
La función principal del sistema inmunológico o defensivo consiste en proteger el organismo de enfermedades causadas por virus, hongos, parásitos y bacterias.
El sistema inmunológico no sólo identifica y destruye los agresores que intentan invadir el cuerpo humano sino que también los puede reconocer si intentan nuevamente introducirse en él.
Sin embargo, en ocasiones, el sistema inmunológico se debilita dejando al organismo expuesto a enfermedades graves.
Algunos factores que causan el debilitamiento del sistema inmunológico son:
Estados emocionales
Cáncer
HIV/AIDS
Enfermedad inflamatoria intestinal
Una mala alimentación
La contaminación ambiental
Cirugías, trasplantes, uso de drogas...
Algunos alimentos beneficiosos para estimular el sistema inmunológico son:
Aceite de Coco Virgen: es muy beneficioso para la tiroides y por tanto para el metabolismo.
Verduras ecológicas locales: Comer alimentos de temporada y producidos lo más cerca posible, es beneficioso para nuestro sistema inmunológico, para nuestro bolsillo y para el planeta.
Arándanos: los arándanos silvestres contienen fitoquímicos de gran alcance, tales como la antocianina, que proporciona su color azul y que tiene elevado poder antioxidante.
Hongos: las setas contienen una gran cantidad de vitaminas, incluida la vitamina D. Es más, se trata de uno de los alimentos que puede ofrece este potenciador inmunológico. También contienen beta-glucanos, que pueden activar o modular el sistema inmunológico. Resultan especialmente beneficiosos los hongos Reishi, Shitake y Maitake.
Alga Chlorella: es un alga unicelular de agua dulce que atrapa las toxinas como el mercurio y las retira del organismo. La Chlorella también ayuda a procesar mejor el oxígeno, a limpiar la sangre y a promover el crecimiento y la reparación de los tejidos.
Té verde: el té verde contiene polifenoles en forma de sustancias químicas naturales llamadas catequinas. Estos compuestos tienen muchos beneficios para la salud, con efectos positivos en los cinco órganos vitales, especialmente el corazón, y pueden ayudar a estimular el sistema inmunológico.
Ajo: El ajo es antibacteriano, fungicida y antiviral. Además de su conocido poder anticoagulante, es un antibiótico natural con propiedades expectorantes, contra la tos y la ronquera.
Cúrcuma: Tiene una alta capacidad antioxidante y se sabe que es un agente anti-cáncer. Su capacidad antioxidante es 8,5 veces más potente que la de las vitaminas C y E.
Pimienta Negra: Contiene manganeso, hierro y vitamina K, mejora la digestión y la salud intestinal. Además de carminativa o diurética, la pimienta también tiene capacidad antioxidante, antibacteriana y de estimular la descomposición de las células de grasa.
Orégano: El orégano tiene capacidad antimicrobiana, antitumoral, antiséptica, tónica y digestiva. En infusión resulta muy eficaz contra la tos, la afonía y las molestias de garganta.
Canela: Es un poderoso agente antimicrobiano, letal para numerosas bacterias como la E. coli. También contiene compuestos anti-inflamatorios, es relajante, beneficiosa para el corazón y ayuda a reducir el colesterol, los triglicéridos y el azúcar en sangre.
Clavos de olor: los frutos del árbol del clavo, nativo de Indonesia, contienen eugenol, un poderoso antiséptico y anestésico, de ahí sus beneficios en dolores de muelas y de garganta.
Jengibre: este rizoma típico de la gastronomía asiática contiene gingerol, un supresor del cáncer. El jengibre también es excelente para la digestión, alivia las flatulencias y la inflamación de garganta. Además de ingrediente de guisos y repostería, el jengibre permite elaborar deliciosas infusiones.
Cayena: el chile en polvo contiene beta-caroteno, un fuerte anti-oxidante y es una fuente considerable de vitamina C y A especialmente.
Tomillo: Contiene flavonoides y ácidos fenólicos como el cafeico o el rosmarínico. La esencia se compone fundamentalmente de timol y confiere a la hierba propiedades tonificantes, estimulantes del apetito, espasmolíticas, antisépticas, expectorantes y antifúngicas.
Miel: este gran acompañante de postres, desayunos y repostería tiene propiedades antimicrobianas y antisépticas. Tradicionalmente se ha utilizado para aliviar las irritaciones de garganta, pero también mitiga los trastornos intestinales, las úlceras de estómago, ciertas afecciones cardíacas, aumenta el vigor muscular y facilita la retención del calcio.

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