COSMÉTICOS Y PRODUCTOS DE HIGIENE PERSONAL. TU VENENO DIARIO
Hoy en día nos enfrentamos a una nueva toxicidad presente de manera indiscriminada en multitud de cosméticos y cremas bronceadoras: LA NANOTOXICOLOGÍA.
Gastamos milllones de euros en bronceadores para protegernos de los efectos nocivos del sol, y lo que hacemos es llenar nuestro cuerpo de microparticulas capaces de provocar enfermedades degenerativas y daños irreparables en el medio ambiente.
Un estudio realizado por científicos del Jonson Comprehensive Cancer Center de la UCLA (en Estados Unidos) ha demostrado que las nanopartículas de dióxido de titanio (TiO2) presentes en productos tan comunes, como los cosméticos o los bronceadores, causaron daño genético sistémico en los animales usados para el estudio.
Los científicos comprobaron que estas nanopartículas indujeron roturas en las cepas del ADN, causaron daño cromosómico e inflamación, y aumentaron el riesgo de cáncer en los animales. Este estudio es el primero que demuestra que las nanopartículas pueden tener un efecto nocivo. y aumentan el riesgo de padecer cáncer.
Según explican los investigadores, estos problemas se deben a que las nanopartículas se acumulan en diversos órganos porque el cuerpo no cuenta con un medio efectivo para eliminarlas. Al ser tan pequeñas, además, pueden ir hasta cualquier parte del cuerpo, incluso atravesar las células, en cuyo interior interfieren con mecanismos subcelulares.
Hasta ahora, se había creído que las nanopartículas no eran tóxicas porque no producían reacciones químicas. Sin embargo, este descubrimiento alerta de su peligrosidad.
En el mercado hay ya cientos de productos que utilizan partículas microscópicas de aproximadamente 1/5.000 veces el diámetro de un cabello humano. Además muchos más productos están listos para su estreno, por lo que los científicos están tratando de evitar de antemano efectos indeseados sobre la salud y el medioambiente. Así lo refleja una de las casi dos docenas de ponencias presentadas en el 237º Encuentro Nacional de la Sociedad Química Americana, en la que los científicos han debatido sobre los efectos medioambientales y sobre la salud humana de la nanotecnología.
Por otro lado, científicos de la Universidad de Ulster están investigando una relación entre algunas nanopartículas creadas por el hombre, como las que se encuentran en los bronceadores y la enfermedad de Alzheimer.
El Prof. Vyvyan Howard, patólogo y toxicólogo, y el Dr. Christian Holscher, experto en la enfermedad de Alzheimer, están dirigiendo esta investigación acerca de si las nanopartículas creadas por los humanos pueden inducir la enfermedad neurodegenerativa.
Su investigación forma parte de un proyecto internacional denominado NeuroNano y que incluye miembros académicos europeos de las universidades de Dublín, Cork, Edimburgo y Munich; estadounidenses, de las universidades de California, Rochester y Rice; y japoneses, del Instituto Nacional de Ciencias de los Materiales.
"El objetivo tecnológico y científico global de este programa es determinar si las nanopartículas creadas mediante ingeniería podrían constituir un importante riesgo neurotoxicológico para los humanos en dos enfermedades: el Alzheimer y el Parkinson", señaló el Prof. Howard.
“Ahora existen pruebas concluyentes de que algunas nanopartículas creadas mediante ingeniería y que se introducen en el cuerpo humano por vía intravenosa o por los pulmones pueden llegar al cerebro de animales pequeños. De hecho, se alojan en casi todas las partes del cerebro y, una vez allí, no hay mecanismos de limpieza eficaces para eliminarlos”, señaló el Prof. Howard.
"El cerebro por sí solo es un órgano muy especial. No se puede reparar reemplazando las células nerviosas, sino que las células con las que nacemos nos tienen que durar toda la vida, lo que hace que sean especialmente vulnerables a bajas dosis de toxicidad va largo plazo”.

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